Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2017/06/14
Vol.1, Núm.2, pp. 11-25 Aceptado (Acepted): 2017/07/16
ISSN 2661-6904
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class areas. Establish strategies that favor the internal security of the institution, and rethink
university education institutions, especially the Health Sciences Deanship, as a scenario where
coexistence and mutual respect are promoted.
Keywords: Quality, teaching, students, nursing.
Introducción
Las percepciones sobre calidad en la educación tienden a ser muy subjetivas y a depender
de intereses personales. Desde los estudiantes que cuentan con diferentes aspiraciones, los
académicos que buscan que la educación sea conforme a su conocimiento, y las instituciones
educativas que buscan egresar profesionales capacitados para realizar bien su trabajo. Sin
embargo, el profesorado condiciona su actuación de acuerdo a lo que el estudiante percibe de
él, por tanto, considera las percepciones y expectativas de él (Carbajal, 2007).
Por su parte, desde la perspectiva de la universidad como un sistema organizativo (racional,
natural o abierto) y el logro de la calidad (rendimiento), está determinado por las acciones
individuales como por la interacción de los individuos con sus unidades organizativas. En
consecuencia, es totalmente reduccionista el aproximarse a la evaluación de la calidad a través
de la evaluación individual de los agentes. Es necesario un análisis del rendimiento
institucional, así como de los factores organizativos y ambientales que contextualicen posibles
y posteriores análisis individuales (Carbajal, 2007).
Sobre este particular, Lago, López, Municio, Ospina y Vergara (2013), destacaron que “la
calidad es el resultado de comparar las expectativas con la percepción del servicio recibido”
(p.37). La medida de la calidad está en la satisfacción de las personas y en el valor de lo que
reciben. La efectividad, como relación entre las necesidades sentidas y los resultados percibidos
es la única escala válida para medir la calidad. El éxito de los programas o de las organizaciones
radica esencialmente en responder a la maximización de esta proporción (Lago et al., 2013),
Ante lo expuesto, es importante destacar que conceptualmente la calidad está definida por
dos posturas importantes: desde el punto de vista objetivo y desde lo subjetivo, donde lo
objetivo concierne a lo cuantificable, verificable con algún estándar, descriptor o indicador
previamente determinado, y lo subjetivo, se refiere al valor que le dan las personas a lo que
responde a sus deseos, a su deber ser y a la comparación de sus expectativas con su propia
percepción de la realidad (Lago et al., 2013). En este sentido, la calidad se convierte en una
determinación del ser, que se refiere no solo a la materia sino principalmente al ser mismo de
las cosas, a sus caracteres psicológicos y espirituales (García, 2012).
Por otra parte, desde el ámbito educativo la calidad se puede definir como “el modo de ser
de la educación que reúne las características de integralidad, coherencia y eficacia” (García,
1991, p. 10). De allí, que hoy día, se reconozca la importancia de establecer indicadores que
permitan evaluar la calidad de la educación a nivel universitario, así como también, garantizar
y generar evidencias de una enseñanza eficaz (Devlin y Samarawickrema, 2010; Glenn et al.,
2012). Esta situación, ha conllevado a que la educación superior sea objeto de variadas
investigaciones, informes y reportes, los cuales convergen en determinar el tema de la calidad
como uno de los principales desafíos del sistema educativo. Específicamente, la noción de
calidad se mueve en un amplio espacio que se relaciona con las propiedades que tiene un
determinado producto y que lo posiciona en mejor lugar respecto a otros, pero este
posicionamiento, se relaciona con los valores que se le asignen y asocien a esas propiedades,
es decir, a las expectativas y satisfacciones que generan en las personas (Lago et al., 2013).
De acuerdo a Guzmán (2011), “una enseñanza de calidad en educación superior debe
cambiar la manera de cómo los estudiantes comprenden, experimentan o conceptualizan el
mundo que les rodea” (p.130). Por otra parte, destacaron que la excelencia en la enseñanza es
compleja y difícil de alcanzar, dado que tiene que ver con la pericia con la que el docente maneje