Revista Cuatrimestral “Conecta Libertad” Recibido (Received): 2019/12/15
Vol.3, Núm.3, pp. 35-44 Aceptado (Acepted): 2019/12/25
ISSN 2661-6904
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expuesto, es necesario contar con un cuerpo de conocimientos, fundamentos filosóficos,
históricos, éticos, y teorías propias de la profesión, de modo tal, que permita comprender el
fenómeno salud-enfermedad de los seres humanos, la relación con su ambiente y de este
modo, proveer el cuidado que espera la sociedad.
Valores humanos y morales
El término valor proviene del latín “valor” que significa estar bien. Un valor es algo que
se impone por sí mismo, expresa lo que es deseable, significante o correcto para una persona
o sociedad como un todo. Son guías o patrones de comportamiento, que orientan los modos
particulares de ser y vivir, humanizan y forman el criterio de juicio, preferencia y elección
para la acción (Díaz, Castro y Cueva, 2012).
Por su parte, el Diccionario de la lengua española (2018), define al valor como “el grado
de utilidad o aptitud que poseen las cosas para satisfacer las necesidades o proporcionar
bienestar” (p.290). Como se puede ver, los valores ayudan al ser humano a distinguir entre
lo bueno o malo y aplicar su ética en el desarrollo de las actividades, actuando coherente a
sus principios.
Además, son adquiridos libremente por el sujeto, a través del proceso de valoración o
juicio crítico, en una relación objeto – sujeto durante la socialización con diversos agentes a
lo largo de su vida, tal es el caso del ambiente físico, el ambiente cultural, el medio social, el
conjunto de necesidades y el factor tiempo-espacio. Uno de los agentes socializadores más
importante para la formación de valores es la familia, ya que en ella se dan las primeras
relaciones interpersonales y los primeros aprendizajes vitales. Otro de los agentes es la
escuela, donde se promueven ciertos valores de acuerdo con la edad del individuo, nivel
académico e institución de que se trate, pero siempre partiendo de las aspiraciones sociales
de ese tiempo o momento (Díaz, Castro, y Cuevas, 2012).
En lo referente al marco de una profesión, se identifican los valores profesionales como
los estándares de acción que son representativos de un grupo profesional, los cuales, marcan
un determinado comportamiento y le confieren un valor a la profesión (American Association
of Colleges of Nursing, 1986; Glen, 1999; Martin, Yarbrough y Alfred, 2003). Tal como
afirmaron Zoboli, Campos y Schveitzer (2013), “constituyen ejes en torno a los cuales giran
las actividades y la posibilidad de alcanzar la excelencia profesional” (p.698).
Asimismo, es necesario tener en cuenta que los valores a nivel profesional son reflejados
por cada individuo de diferentes modos en función de su experiencia, intereses y capacidades
(López-Pereira y Arango- Bayer, 2017). Sin embargo, quienes tienen la responsabilidad de
la formación de valores profesionales son las instituciones de educación superior, donde,
particularmente el estudiante de enfermería contemplará sus necesidades profesionales y las
necesidades del entorno, encontrando el significado de cada valor mostrado durante su
formación, seleccionando así, el conjunto de valores profesionales ordenados de manera
jerárquica (sistema valoral), y asumiendo la base que guiará su comportamiento laboral a su
egreso (Díaz, Castro y Cuevas, 2012).
Ahora bien, desde la perspectiva humanista e integradora el cuidado humano incluye
valores morales, los cuales, trascienden el campo profesional para involucrarse en el campo
de las acciones moralmente justificadas; sobre este particular, el cuidado humano demanda
compromiso por el otro, por su modo de ser y estar en el mundo, así como respeto de los
significados que se le asignan a la experiencia de la enfermedad (Barba, 2007).